Viene una época en una vidadel
personâ s en que él no ve ninguna esperanza. Sus problemas se
parecen no tener ninguna solución; sus sufrimientos se parecen
no tener ningún extremo.
Gritamos a menudo fuera de nuestra pena, pidiendo a dios Me?â
âoeWhy, o âoeWhen este end?â que guardamos en gruñir y
quejarse como si seamos los más desafortunados entre las creacionesde Godâ s. Cuando nos caemos o conseguimos daño,
a menudo culpamos a dios por descuidarnos, para permitir que tales
cosas sucedan. Por otra parte, nos olvidamos de él cuando
estamos en la prima de nuestras carreras, teniendo éxito en nuestros
campos elegidos o lo preocupamos simplemente también para cuidar que
hay un dios que amor para nosotros es incondicional y eterno.
Nuestro orgullo obstinado nos guarda a veces de llamar a él, de
conseguir abajo en nuestras rodillas rogar, porque pensamos altamente
en nosotros mismos, tan altamente que nos olvidamos a veces de que
somos apenas uno de las creaciones de todo el dios siempre vivo de
gran alcance.
La biblia dice: el dios del âoeFor amó tan el mundo que
él dio a su solamente hijo begotten, de que que quienquiera cree en
él no fallecerá sino tendrá lifeâ eterno [ Juan 3:16 ].
Jesús Cristo murió por nosotros. Él dio su vida de modo
que puede ser que vivamos. Pero a veces, en vez de ser
agradecidos para lo que él hizo, continuamos confiando en lo que
podemos hacer; nos pegamos a lo que creemos no cuidar si
correcto o incorrecto.
El punto en nuestras vidas donde no vemos ninguna esperanza, no
hay soluciones a nuestros problemas e incluso un final a nuestros
sufrimientos porque el dios nos está descuidando de cualquier manera,
pero él está permitiendo algo que esas cosas sucedieran para
consolidarnos y moldearnos para ser individuos mejores.
El dios es justo un rezo lejos. No podemos verlo sino que
sentiremos su presencia y atestiguaremos definitivamente su energía
en nuestras vidas si solamente le damos una ocasión de probar a
nosotros, sus creaciones, que él es dios.
